Son desgraciadamente muchos, los galgueros que en alguna ocasión han sufrido el extravío y sobre todo el robo de algunos de sus queridos galgos. La situación de angustia, desesperación o frustración, hace que en la mayoría de las ocasiones no sepan actuar correctamente o no realicen las gestiones necesarias que conlleva esta situación.

A continuación vamos a marcar las pautas que serían necesarias realizar ante el EXTRAVÍO O ROBO de alguno de nuestros galgos.

1. EN CASO DE EXTRAVÍO, el primer paso, es el de buscar sin perder la calma durante las primeras 48 horas. Tener en cuenta que los galgos son animales que se orientan mucho mejor que las personas y que suelen volver al lugar donde se perdió en las horas posteriores al extravío, por lo que debemos frecuentar esa zona y los alrededores, durante estas primeras 48 horas. Si pasado este tiempo el animal no ha aparecido, debemos proceder a realizar la denuncia ante la guardia civil o la policía municipal de la localidad. En dicha denuncia haremos constar aspectos como el día, la hora, el lugar dónde desapareció, las características del animal en cuanto a edad, capa, etc, chip y TATUAJE (muy importante al ser específico de la FEG). Además contactaremos con el registro de animales de compañía de la comunidad autónoma correspondiente, en la que notificaremos el estado del galgo; en este caso: EXTRAVIADO (adjuntamos números de  teléfonos de los registros autonómicos). Éste último paso lo realizan muy pocas personas y es uno de los motivos por los que muchas protectoras se “apoderan” de esos animales que son encontrados vagando y que seguramente tienen un propietario legítimo, por lo que desde aquí alentamos a que se realice dicha gestión en el futuro.

2. EN CASO DE ROBO. En este caso, la búsqueda es absurda y por tanto el primer paso será la denuncia ante la autoridad competente para que abra las diligencias necesarias por la vía penal. De igual manera la autoridad, nos pedirá que aportemos toda la información necesaria respecto al animal o animales en cuestión (reseña, chip identificador y/o tatuaje). Es importante que si los galgos están registrados en el LRO de la FEG lo hagamos constar en el atestado, indicando que tanto su padre como la madre del galgo robado, tienen muestra de ADN en el banco de dicha federación y que el mismo, sería una prueba irrefutable, ante la ausencia de chip o tatuaje, de demostrar que el animal es de nuestra propiedad.

El siguiente paso, al igual que en el extravío, es el de comunicar EL ROBO AL REGISTRO DE ANIMALES DE COMPAÑÍA DE LA COMUNIDAD, por teléfono o a través del veterinario más cercano, ya que es un comunicación gratuita (ADJUNTAMOS FOTOGRAFÍA CON LOS NÚMEROS DE TFNO DE CADA COMUNIDAD).

El tercer y último paso en caso de robo, sería el de comunicar a la Federación Española de Galgos la sustracción del mismo. Para ello deberemos enviar copia de la denuncia interpuesta en la guardia civil o autoridad competente, así como fotocopia de la cartilla sanitaria donde figuren los datos del animal, haciendo constar el número de perro del mismo.

Esperemos que estas sencillas pautas de actuación sirvan para que las personas que sufran estas desagradables situaciones sepan como actuar de forma eficaz.